La innovación adversarial como mecanismo evolutivo
Guido Rosales 28/04/2026La hipótesis central es: la presencia de un adversario real o simulado reduce significativamente los ciclos de aprendizaje, acelera la selección de soluciones robustas y desplaza la ventaja competitiva hacia la velocidad de respuesta adaptativa.
Una teoría histórico-multidominio desde el conflicto físico hasta la cognición
La innovación adversarial como mecanismo evolutivo: una teoría histórico-multidominio desde el conflicto físico hasta la cognición
La teoría tradicional de la innovación enfatiza la creatividad interna y la demanda del mercado. Sin embargo, la evidencia histórica muestra que la presión adversarial —desde depredadores hasta ejércitos rivales, competidores corporativos y amenazas cognitivas— ha acelerado sistemáticamente transformaciones adaptativas. Este artículo propone una teoría evolutiva de la innovación adversarial, definida como el desarrollo de capacidades impulsado por oposición real o simulada. Mediante una síntesis conceptual e histórica a través de seis dominios del conflicto (tierra, mar, aire, espacio, ciberespacio, mente), identificamos patrones recurrentes: el adversario reduce los ciclos de aprendizaje, fuerza la selección de variantes robustas y desplaza la ventaja competitiva hacia la velocidad de respuesta. Integramos mecanismos de selección darwiniana, coevolución en sistemas complejos y teoría cognitiva de doble proceso. Los hallazgos sugieren que la innovación no es solo un acto creativo, sino una respuesta adaptativa sistémica. Se propone un modelo evolutivo multidominio y proposiciones para futura validación empírica.
Traditional innovation theory emphasizes internal creativity, deliberate R&D, and market pull. However, historical evidence reveals that adversarial pressure—from predators, rival armies, corporate competitors, and cognitive threats—has systematically accelerated adaptive breakthroughs. This paper proposes an evolutionary theory of adversarial innovation, defined as capacity development driven by real or simulated opposition. Using a conceptual and historical synthesis across six conflict domains (land, sea, air, space, cyberspace, mind), we identify recurrent patterns: adversarial presence reduces learning cycles, forces selection of robust variants, and shifts competitive advantage toward response speed. We integrate Darwinian selection mechanisms, complex systems coevolution, and dual-process cognitive theory. The findings suggest that innovation is not merely a creative act but a systemic adaptive response. A multi-domain evolutionary model is proposed, along with testable propositions for future empirical research.
Introducción
Las organizaciones contemporáneas operan bajo condiciones de incertidumbre acelerada, competencia global y amenazas no lineales (Teece, 2007). En este contexto, los modelos tradicionales de innovación —basados en I+D interna, empuje tecnológico o tracción de demanda— resultan insuficientes para explicar transformaciones rápidas y disruptivas (Nelson & Winter, 1982).
Existe, sin embargo, una fuente de presión sistemáticamente subestimada en la teoría de la innovación: el adversario. A lo largo de la historia, desde las herramientas líticas prehistóricas hasta la guerra cognitiva contemporánea, la presencia de un oponente ha actuado como catalizador de cambios adaptativos profundos.
Este artículo sostiene que la innovación adversarial constituye un mecanismo evolutivo fundamental en el desarrollo humano. Su objetivo es doble: (1) proponer una teoría unificada de innovación adversarial basada en principios evolutivos, y (2) trazar su continuidad histórica a través de seis dominios del conflicto, hasta su manifestación actual en la mente humana.
Marco Teórico
2.1 Fundamentos evolutivos de la innovación
La teoría evolutiva aplicada al cambio económico y tecnológico (Nelson & Winter, 1982; Hodgson, 2019) propone que la innovación sigue un proceso análogo a la evolución biológica:
- Variación: generación de nuevas soluciones, tecnologías o comportamientos, a menudo mediante ensayo y error.
- Selección: mecanismos que favorecen unas variantes sobre otras (mercado, eficiencia, poder, supervivencia).
- Retención: institucionalización, difusión o memorización de las variantes exitosas.
En el contexto adversarial, la selección no es difusa ni lenta (como en mercados competitivos), sino directa, urgente y de alto riesgo (Murray, 1999).
2.2 El adversario como fuerza selectiva
Diferenciamos la presión adversarial de otras formas de presión competitiva según el mecanismo de selección, la velocidad de respuesta y el resultado típico de cada tipo de presión:
| Tipo de presión | Mecanismo de selección | Velocidad | Resultado típico |
|---|---|---|---|
| Mercado (Schumpeter, 1942) | Preferencias del consumidor | Media | Innovación incremental |
| Regulatoria | Cumplimiento de normas | Lenta | Estandarización |
| Adversarial | Supervivencia / derrota directa | Alta | Innovación radical y acelerada |
Nota. La presión adversarial se distingue por su alta velocidad de selección y por producir innovaciones radicales. Basado en Schumpeter (1942) y Murray (1999).
2.3 Coevolución adversarial: la hipótesis de la Reina Roja
En biología evolutiva, Van Valen (1973) propuso que las especies deben evolucionar continuamente solo para mantener su posición relativa —"correr para quedarse en el mismo lugar"—. Este principio se aplica directamente a sistemas adversariales: cada innovación ofensiva genera una contramedida defensiva, que a su vez fuerza una nueva ofensiva.
Formalmente, para dos sistemas adversariales A y B:
dV(A)/dt = f [innovaciones de B]dV(B)/dt = g [innovaciones de A]Donde V es la capacidad adaptativa. El sistema coevoluciona sin un punto final estable (Holland, 1995).
2.4 Sistemas adaptativos complejos y dominios del conflicto
Desde la teoría de sistemas complejos (Gell-Mann, 1994; Holland, 1995), los dominios del conflicto pueden entenderse como nichos ecológicos tecnológicos donde operan reglas de interacción específicas. La transición de un dominio a otro (tierra → mar → aire → espacio → ciber → mente) no elimina los anteriores, sino que reconfigura el espacio de posibilidades estratégicas.
Un hallazgo clave de esta literatura es que la complejidad del sistema aumenta con cada nuevo dominio, lo que acelera la tasa de innovación requerida para mantener la ventaja (Arthur, 2009).
2.5 Procesos cognitivos bajo presión adversarial
La toma de decisiones en contextos adversariales está mediada por procesos cognitivos específicos. Kahneman (2011) distingue:
- Sistema 1: rápido, automático, intuitivo, basado en heurísticas y sesgos.
- Sistema 2: lento, deliberativo, analítico, consume recursos atencionales.
Bajo presión adversarial aguda, el Sistema 1 predomina. Esto tiene implicaciones profundas para la innovación: los adversarios que comprenden estos sesgos pueden diseñar innovaciones que exploten atajos cognitivos (Kahneman & Tversky, 1979; Stanovich & West, 2000).
En el nivel más profundo, la innovación adversarial contemporánea no busca convencer racionalmente, sino configurar las condiciones preconscientes de la decisión —un nivel que denominamos preconsciente— donde operan procesos automáticos de atención, memoria implícita y sesgos perceptivos (Cosmides & Tooby, 2000).
Metodología
El estudio adopta un enfoque cualitativo de síntesis teórica e histórica (George & Bennett, 2005), apropiado para la construcción de teoría en dominios emergentes.
Fuentes: arqueología del conflicto, historia militar, teoría organizacional, estudios de inteligencia, historia de la tecnología.
Método: análisis de trayectorias tecnológicas en cada dominio del conflicto, identificando:
- La naturaleza de la presión adversarial.
- La innovación resultante.
- El mecanismo selectivo operante.
- El ciclo de aprendizaje observado.
Limitación explícita: al ser un trabajo teórico-conceptual, no se presentan datos empíricos primarios, sino proposiciones para futura validación.
Resultados: Evolución Histórica Detallada De La Innovación Adversarial
4.1 Fase prehistórica (hasta ~3000 a.C.)
Presión adversarial: depredadores (felinos dientes de sable, hienas gigantes), grupos humanos rivales por recursos y territorio, competencia intraespecífica.
Innovaciones clave:
- Herramientas líticas (Olduvayense, Achelense): bifaces, lascas, puntas de proyectil. La presión por eficacia letal seleccionó filos más afilados y ergonomía prensil (Ambrose, 2001).
- Control del fuego (hace ~400,000 años): arma disuasoria contra depredadores nocturnos, extensión del día útil para fabricación de herramientas.
- Armas de proyectil (jabalina, arco y flecha ~70,000 a.C.): permitieron caza a distancia y guerra no cuerpo a cuerpo (Klein, 2009).
Mecanismo selectivo: supervivencia directa. Los grupos con mejor tecnología adversarial desplazaron o aniquilaron a los menos equipados.
Ciclo de aprendizaje: generacional (décadas a siglos), pero acelerado por contacto adversarial directo.
Referencias: Ambrose (2001), Klein (2009), Winston (2014).
4.2 Fase clásica (~500 a.C. – 500 d.C.)
Presión adversarial: ejércitos organizados estatales (Imperio Persa, Cartago, tribus germánicas, Partos), competencia por recursos agrícolas y rutas comerciales.
Innovaciones clave:
- Falange hoplita (Grecia): formación cerrada con lanzas largas (sarissa). Innovación no solo tecnológica sino organizacional (Hanson, 2009).
- Legión manipular romana: flexibilidad táctico-administrativa, cohortes, ingeniería militar de campaña. Roma aprendió de la falange (derrota en Caudium) y de los celtas (Goldsworthy, 2003).
- Tratados de estrategia: El Arte de la Guerra (Sun Tzu, ~500 a.C.), Estratagemas (Frontino, ~100 d.C.). Primeros intentos de codificar el aprendizaje adversarial.
- Máquinas de asedio: torres rodantes, arietes, balistas, catapultas (adaptadas de ingeniería griega y fenicia).
Mecanismo selectivo: derrota / destrucción del adversario en batalla campal o asedio. La innovación organizacional fue tan relevante como la material.
Ciclo de aprendizaje: décadas (ejército romano profesionalizó la revisión post-campaña).
Referencias: Hanson (2009), Goldsworthy (2003), Lendon (2005).
4.3 Fase medieval (~500 – 1500 d.C.)
Presión adversarial: señores feudales en competencia, incursiones vikingas, invasiones árabes, cruzadas, asedios recurrentes.
Innovaciones clave:
- Estribo (introducción masiva ~700 d.C.): permitió caballería pesada con lanza en ristre (White, 1962). Revolucionó el combate y la estructura social feudal.
- Castillos concéntricos y fortificaciones avanzadas: respuesta a arietes y torres de asedio. Muros más gruesos, almenas, fosos, barbacanas.
- Pólvora (desde China, llegada a Europa ~1250 d.C.): inicialmente fuegos artificiales; luego cañones (Crécy, 1346; Constantinopla, 1453). Hizo obsoleto el castillo como estructura defensiva dominante.
- Ballesta y arco largo inglés: permitieron a infantería derrotar caballería (Agincourt, 1415). Innovación en materiales (acero, madera de tejo) y entrenamiento.
Mecanismo selectivo: ciclo defensa-ataque recursivo —cada innovación en asedio generaba contramedida en fortificación, y viceversa (Gies & Gies, 1994).
Ciclo de aprendizaje: décadas, pero con aceleración hacia el final del período (la pólvora comprimió el ciclo a años).
Referencias: White (1962), Gies & Gies (1994), Keen (1999).
4.4 Fase moderna (1500 – 1800 d.C.)
Presión adversarial: competencia entre potencias marítimas (España, Portugal, Inglaterra, Holanda, Francia), piratería, guerra comercial global.
Innovaciones clave:
- Galeón y vela cuadrada: combinación de capacidad oceánica y potencia de fuego naval. Inglaterra adaptó diseños españoles tras el fracaso de la Armada Invencible (1588).
- Navegación astronómica: astrolabio, sextante, cronómetro marino (Harrison, 1761). La determinación de posición en alta mar era crucial para interceptar flotas rivales (Rodger, 2004).
- Artillería naval estandarizada: Inglaterra introdujo cañones de hierro fundido con calibres uniformes (siglo XVII), permitiendo munición intercambiable y mayor cadencia de tiro.
- Fortificaciones abaluartadas (traza italiana): respuesta a artillería de pólvora: muros en ángulo, revestidos de tierra para absorber impactos.
Mecanismo selectivo: control de rutas comerciales y flujos de riqueza. Quien perdía el dominio naval perdía acceso a metales preciosos, especias y colonias (Kennedy, 1987).
Ciclo de aprendizaje: años a décadas, pero con aceleración por competencia imperial directa.
Referencias: Rodger (2004), Kennedy (1987), Parker (1996).
4.5 Fase industrial (1800 – 1950 d.C.)
Presión adversarial: competencia entre potencias industriales (Reino Unido, Alemania, Francia, EE. UU.), guerras napoleónicas, guerra civil estadounidense, guerras mundiales, y competencia empresarial capitalista.
Innovaciones clave:
- Ferrocarril y telégrafo (1840–1860): logística militar y comunicaciones en tiempo real. La guerra de Secesión (1861–1865) fue campo de pruebas: ferrocarriles para mover tropas, telégrafo para mando unificado (Landes, 1969).
- Ametralladora (Maxim, 1884): transformó la infantería. Los ejércitos que no la adoptaron sufrieron tasas de bajas catastróficas (Frente Occidental, 1914–1918).
- Submarino y guerra antisubmarina: U-boats alemanes (1914–1918, 1939–1945) forzaron innovación en sonar, convoyes, cargas de profundidad.
- Aviación militar: de reconocimiento a caza y bombardeo estratégico (Segunda Guerra Mundial, 1939–1945). Radar, sistemas de navegación, bombarderos pesados.
- I+D empresarial estructurado: laboratorios como Bell Labs (1925), DuPont, RCA. La competencia de mercado actuó como presión adversarial domesticada (Chandler, 1990).
Mecanismo selectivo: combinación de selección militar directa (supervivencia en combate) y selección de mercado (supervivencia empresarial).
Ciclo de aprendizaje: meses (Segunda Guerra Mundial: nuevos aviones en 6–12 meses).
Referencias: Landes (1969), Chandler (1990), McNeill (1982).
4.6 Fase contemporánea (1950 – presente)
4.6.1 Dominio espacial (1950–1990)
Presión adversarial: Guerra Fría (EE. UU. vs. URSS), competencia por misiles balísticos y satélites.
Innovaciones clave:
- Sputnik (1957) → NASA, DARPA, satélites de reconocimiento (CORONA).
- Cohetes portadores (Titan, Atlas, Soyuz) y sistemas de reingreso.
- GPS (originalmente militar, 1970s–1990s).
Mecanismo selectivo: disuasión y ventaja estratégica global.
Referencia: McDougall (1985).
4.6.2 Dominio cibernético (1980 – presente)
Presión adversarial: estados nacionales (Rusia, China, EE. UU., Irán, Corea del Norte), ciberdelincuencia, hacktivismo.
Innovaciones clave:
- Gusanos y virus autocontenidos (Morris, 1988).
- Vulnerabilidades zero-day y exploits (cada parche genera nuevo vector).
- Stuxnet (2010): arma cibernética contra centrifugadoras nucleares iraníes.
- Ransomware (WannaCry, 2017; Colonial Pipeline, 2021).
Mecanismo selectivo: anonimato, asimetría, persistencia. Un ciberadversario puede innovar con costos extremadamente bajos (Rid, 2013).
Ciclo de aprendizaje: días a semanas. Parches de seguridad se lanzan en 24–72 horas tras exploit.
Referencias: Moore (2010), Rid (2013), Singer & Friedman (2014).
4.6.3 Dominio cognitivo (1990 – presente)
Presión adversarial: manipulación de percepciones, creencias y comportamientos mediante información diseñada, microsegmentación psicológica y algoritmos de influencia.
Innovaciones clave:
- Guerra psicológica tradicional → microsegmentación psicométrica (Cambridge Analytica, 2010s).
- Deepfakes (síntesis audiovisual realista, 2017+).
- Bots y troll factories (IRA ruso, 2014+; operaciones de desinformación global).
- Algoritmos de recomendación como vectores adversariales (YouTube, Facebook, TikTok).
Mecanismo selectivo: el adversario no destruye físicamente, sino que corrompe los procesos de decisión del oponente. Gana cuando el objetivo toma decisiones perjudiciales creyendo que son óptimas (Cosmides & Tooby, 2000).
| Nivel | Característica | Ejemplo de innovación adversarial |
|---|---|---|
| Consciente | Decisiones racionales deliberativas | Desinformación dirigida a debates políticos |
| Subconsciente | Sesgos, heurísticas, emociones | Framing afectivo, microsegmentación por Big Five |
| Preconsciente | Atención implícita, memoria de trabajo, condicionamiento automático | Deepfakes subliminales, manipulación del priming |
Nota. La innovación adversarial contemporánea opera preferentemente en el nivel preconsciente, donde los mecanismos de defensa racional son más débiles. Basado en Kahneman (2011) y Cosmides & Tooby (2000).
Referencias: Kahneman (2011), Vosoughi et al. (2018), Bradshaw & Howard (2019).
Modelo Evolutivo De Dominios Adversariales
Basado en la evidencia histórica, se propone el siguiente modelo:
5.1 Postulados
- Secuencia acumulativa: el conflicto humano ha transitado dominios emergentes: Tierra → Mar → Aire → Espacio → Ciber → Mente.
- No sustitución, sino reconfiguración: cada nuevo dominio no elimina los anteriores, sino que cambia las reglas de ventaja en ellos.
- Aceleración temporal: el ciclo de innovación adversarial se ha reducido consistentemente (siglos → décadas → años → meses → días → horas).
- Desmaterialización progresiva: desde objetos físicos (tierra/mar/aire) hasta flujos de información (espacio/ciber) hasta patrones cognitivos (mente).
- Saturación cognitiva: el dominio final es la mente, porque toda decisión (física, informacional, estratégica) depende de procesos cognitivos.
5.2 Representación formal
Se define el potencial adversarial como P(Dᵢ, t), donde Dᵢ representa cada dominio del conflicto (D₀ = Tierra, D₁ = Mar, D₂ = Aire, D₃ = Espacio, D₄ = Ciber, D₅ = Mente). La tasa de cambio del potencial adversarial en cada dominio se expresa como:
dP(Dᵢ)/dt = αᵢ · P(Dᵢ) + Σ βᵢⱼ · P(Dⱼ) + δᵢ [j < i]Donde αᵢ representa la innovación interna en el dominio i; βᵢⱼ es la influencia desde el dominio previo j (siempre positiva); y δᵢ es la disrupción adversarial externa. La hipótesis empírica derivada es que β(i+1)i > βi(i−1): cada nuevo dominio es más influido por el inmediatamente anterior que por dominios más remotos.
5.3 Implicaciones del modelo
- La ventaja actual requiere competencia simultánea en todos los dominios previos.
- La innovación en dominios tempranos (tierra, mar) es condición necesaria pero no suficiente.
- El adversario que comprende el dominio cognitivo puede alterar decisiones en dominios físicos sin combatir en ellos.
Discusión
6.1 Patrones recurrentes
El análisis histórico revela cinco patrones consistentes:
- Aceleración sistemática: el tiempo entre innovación adversarial y su contramedida se ha acortado exponencialmente.
- Transición de selección natural a selección artificial: de la supervivencia pasiva al diseño deliberado de presión adversarial (equipos rojos, war games).
- Desplazamiento del objetivo: de la destrucción física al control de flujos (mar, rutas), luego al control de información (ciber), luego al control de decisión (cognitivo).
- Robustez vs. optimización: las innovaciones adversariales son menos elegantes pero más robustas que las desarrolladas sin presión.
- Aprendizaje vicario: los sistemas más adaptativos son los que aprenden de los errores de sus adversarios, no solo de los propios.
6.2 Comparación con teorías alternativas
| Teoría | Enfoque | Diferencia con innovación adversarial |
|---|---|---|
| Empuje tecnológico (Mowery & Rosenberg) | La tecnología crea necesidad | Aquí la necesidad adversarial dirige la tecnología |
| Tracción de demanda (von Hippel) | Usuarios lideran innovación | El adversario no es usuario, es antagonista |
| Destrucción creativa (Schumpeter) | Mercado selecciona | La selección adversarial es más rápida y letal |
| Innovación abierta (Chesbrough) | Colaboración externa | El adversario es explotador, no colaborador |
Nota. La innovación adversarial se diferencia de las teorías clásicas principalmente por la naturaleza del agente externo (antagonista vs. colaborador o consumidor) y por la velocidad del ciclo de selección.
6.3 Implicaciones organizacionales
Las organizaciones que deseen aprovechar la innovación adversarial pueden implementar las siguientes estrategias:
- Crear adversarios simulados internos: equipos rojos, juegos de guerra, pruebas de penetración cognitiva.
- Reducir deliberadamente los ciclos de retroalimentación: inspección post-acción en tiempo real, cultura de revisión adversarial.
- Monitorear dominios emergentes: antes de que el adversario los colonice.
- Diferenciar presión adversarial de competencia genérica: no es lo mismo un rival comercial que un adversario con intención de destrucción.
6.4 Limitaciones del estudio
- Sesgo de supervivencia: solo las innovaciones adversariales exitosas se registran históricamente.
- Dificultad de aislamiento causal: la presión adversarial casi nunca actúa sola (coexiste con hambre, recursos, liderazgo).
- Generalización limitada: el modelo se basa predominantemente en evidencia occidental; se requieren estudios transculturales.
- Naturaleza teórica: no hay validación empírica directa en este artículo.
6.5 Proposiciones para investigación futura
- P1: La velocidad de respuesta adversarial predice supervivencia organizacional mejor que la eficiencia operativa en entornos de alta incertidumbre.
- P2: La introducción de un adversario simulado (equipo rojo) reduce en al menos un 30% el ciclo de innovación en organizaciones tecnológicas.
- P3: Los dominios cognitivos (nivel preconsciente) requieren innovaciones diferentes a los dominios conscientes (framing vs. priming).
- P4: Existe un umbral de presión adversarial más allá del cual la innovación colapsa (estrés catastrófico). Ese umbral es mayor en sistemas descentralizados que en jerárquicos.
Conclusiones
La innovación adversarial constituye un mecanismo evolutivo estructural en el desarrollo humano, presente desde las herramientas líticas prehistóricas hasta la guerra cognitiva contemporánea. A través del análisis histórico de seis dominios del conflicto —tierra, mar, aire, espacio, ciberespacio y mente— se identifica que la presencia de un adversario reduce sistemáticamente los ciclos de aprendizaje, fuerza la selección de variantes robustas y desplaza la ventaja competitiva hacia la velocidad de respuesta adaptativa.
Las contribuciones centrales de este artículo son: (1) un marco teórico integrado que combina teoría evolutiva (Darwin, Nelson & Winter), sistemas complejos (Holland, Gell-Mann) y psicología cognitiva (Kahneman, Cosmides & Tooby); (2) una periodización histórica detallada de la innovación adversarial por fases y dominios; (3) un modelo evolutivo multidominio con postulados y representación formal preliminar; y (4) proposiciones explícitas para futura validación empírica.
Las organizaciones que ignoran el papel del adversario —y que innovan únicamente en ausencia de presión externa— tienden a desarrollar soluciones frágiles, insuficientes para escenarios reales de conflicto o competencia extrema. Por el contrario, aquellas que integran presión adversarial, ya sea real o simulada, logran reducir sus ciclos de aprendizaje y fortalecer su resiliencia sistémica.
En consecuencia, la innovación adversarial debe ser considerada un componente esencial en el diseño de estrategias organizacionales orientadas a la adaptación y, en última instancia, a la supervivencia en entornos complejos.
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